CUADERNILLO DE FORMACIÓN. SIN RECURSOS NO HAY POLÍTICA FEMINISTA. CURSO VIRTUAL REGIONAL SOBRE POLÍTICA FEMINISTA
Introducción: ¿Por qué hablar de política fiscal feminista? Existe ya un avanzado consenso en que la política fiscal, como el resto de las políticas macroeconómicas, no es neutral en términos de género. Es decir, el Estado, a través de las modalidades de gasto, recaudación y endeudamiento que emprenda puede reforzar o combatir las desigualdades e injusticias de género. Partimos de la idea de que la política fiscal permite considerar prioridades económicas y sociales en cada país, en la medida que determina quiénes y con cuánto van a contribuir al sostenimiento de la economía y a quiénes se les otorgarán bienes y servicios públicos (CEPAL, 2021, en Coello y Fernández, 2013). Por tanto, desde una perspectiva feminista es relevante pensar cómo una política macroeconomica (como la fiscal) está incidiendo en la vida de las mujeres y personas LGBT, y en cómo deberíamos trasformarla para que contribuya a mejorar las condiciones de vida, de manera más justa y equitativa. Esto implica, entre otras cosas, que reconozca el trabajo no remunerado y de cuidados, que garantice la reducción y redistribución de estas tareas que, aún hoy, siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres. Más allá de los diagnósticos y avances realizados en nuestra región, entendemos que las miradas feministas en la política fiscal son aún insuficientes. Por distintas razones se plantean dificultades para que las organizaciones feministas se apropien de la agenda fiscal, al tiempo que resulta difícil incidir en la política fiscal desde la agenda feminista. En base a estas consideraciones, un conjunto de organizaciones de la región emprendimos la tarea de acercar herramientas, técnicas y políticas a activistas feministas y organizaciones sociales para que puedan incorporar las demandas fiscales con perspectiva feminista en sus agendas.
El contexto que nos toca enfrentar La salida de la pandemia, así como las transformaciones globales como el cambio climático, las guerras y la cada vez más evidente desigualdad, han puesto de manifiesto en nuestra región crecientes tensiones fiscales que buscan resolverse con políticas ya conocidas: la austeridad o el endeudamiento. A esto se le suma que en el marco de una alta concentración del ingreso y elevados índices de informalidad en el mercado laboral, se ha mantenido una política fiscal caracterizada por sistemas tributarios regresivos. Al mismo tiempo, las condiciones demográficas, sociales, económicas y ambientales plantean una creciente demanda por sistemas de cuidado que incorporen la perspectiva de género, entre otras propuestas, que promuevan la igualdad de oportunidades y acceso a derechos. De este modo, se plantea la necesidad imperiosa de crear mayor espacio fiscal de manera progresiva para sostener políticas de igualdad de género basadas en los principios de la universalidad y los derechos humanos. Es decir, nuestros países requieren recursos que permitan realizar inversiones en servicios públicos, reducir brechas sociales y de género y garantizar el derecho al cuidado en el marco de una economía que proteja al planeta y a las futuras generaciones.
Año: 2024
Autoras: Alma Espino, Paola Andrea García Ruiz, Malena Vivanco, Verónica Serafini, Cristina Vieceli, Andrea Larios, Maria Julia Eliosoff y Julieta Izcurdia
Publicado por: Friedrich Ebert Stiftung, Red de Género y Comercio, Fesminismos, ELA, ACIJ, CIEDUR, Latindadd y ETFE.
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